Hoy en día, existe evidentemente un amplio mercado para escribir aplicaciones para estos dispositivos móviles. Incluso, no siendo un desarrollador de software, es posible que una persona con los recursos necesarios y una buena idea pueda subcontratar una empresa o un freelance para desarrollar una aplicación.

De acuerdo a Gartner (Septiembre 2013), en el 2015 se habrían descargado unas 167 mil millones de apps que son gratuitas, es decir, que no hay que pagar por ellas nada. Las apps de paga son alrededor de unas 12.5 mil millones de apps compradas.

Las apps en iOS que tienen éxito generan unos 3,693 dólares al mes, mientras que en Android el promedio es de 2,735 dólares mensuales por app. Windows Phone, por ejemplo, es quien tiene menos éxito y sus contadas apps que llegan a generar un buen volumen de dinero para sus creadores, la cifra está en unos 1,234 dólares al mes.

Probablemente el modelo de negocios más exitoso sea, para las apps móviles, el de ponerlas de forma gratuita y poner publicidad en las mismas. Uno de cada tres desarrolladores usa este modelo y le da unos 1500 dólares al mes por app. Otra idea es el modelo de suscripción, el cual no es muy popular entre desarrolladores, pues apenas el 12% de ellos lo usan. Sin embargo, es más rentable dando unos 3,033 dólares por mes/producto.

El mercado de las aplicaciones móviles está que sale. Tan sólo en el 2013 había una expectativa de crecimiento del 85%, lo que supone un volumen de negocio de 27 mil millones de dólares, según los datos de ABI Research.

La evolución que está sufriendo el mercado de las apps no sigue una línea continua, ya que el consumidor ha evolucionado de la misma manera que el mercado. Durante los años 2012 y 2013 el número de descargas de aplicaciones era desmedido. El consumidor quería conocer nuevas aplicaciones y usarlas.

Sin embargo, en este momento el público se muestra menos activo a la hora de realizar este tipo de descargas. El usuario se muestra más perezoso a la hora de interactuar con nuevas aplicaciones debido a razones como la propia mejora de las apps o el precio de algunas de ellas.

También es cierto que en el año 2014 los Smartphone y el mercado de las apps aumentó en el segmento de edad entre 40 y 65 años, un segmento que en su mayoría no es muy activo a la hora de descargar nuevas aplicaciones para su terminal.

En esta línea parece que tendría más sentido diseñar aplicaciones móviles enfocadas de un modo todo lo particular que se pueda e intentando no moverse en la generalidad, ya que es más difícil mantener la fidelidad con el público y su uso de las apps. Todavía existen diferentes ámbitos de mercado por explorar en donde veremos cómo se desarrollan las futuras aplicaciones.

Existe un gran mercado en desarrollo de las apps, casi se podría decir que hay un app para cada ámbito de nuestras vidas. Muchas marcas están aprovechando este nicho de mercado para crecer. Sin embargo, esta estrategia debe estar bien planteada, ya que el usuario de telefonía móvil es más consciente del poder que tiene en sus manos.

En este sentido, un buen servicio hacia el usuario final es una atención fundamental, ya que de esa manera se va construyendo una nueva relación que permitirá a la marca y al cliente establecer un canal de comunicación en el que puedan expresar sus necesidades. Ese servicio que se busca dar es determinante a la hora de que un usuario continúe usando o no la aplicación.

Si una marca quiere realizar acciones de este tipo, siempre debe acudir a una agencia de marketing que planteará este tipo de tácticas dentro de un marco global de comunicación para la marca en donde los esfuerzos que se realicen resulten efectivos.

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